Categories
Oraciones Catolicas

Oraciones Católicas Para Difuntos

Cuando han fallecido seres queridos buscamos oraciones católicas para nuestros difuntos. Es importante tener oraciones para aquellos que ya no estan con nosotros ya que nos trae la comprensión de que, aunque ya no estén aquí en la tierra, siguen estando con nosotros en el cielo.

Esto también nos permite comunicarnos con ellos a través del poder de la oración. Hemos recopilado una lista de oraciones para los seres queridos fallecidos que pueden ayudarle a encontrar consuelo durante este difícil momento.

Te puede interesarOración Católica Para la Familia

Oración del Credo de los Apóstoles

“Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María, padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado. Descendió a los infiernos: al tercer día resucitó de entre los muertos. Subióen el cielo, está sentado a la derecha de Dios, el Padre todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén”

Oración de bendición

“Que el mismo Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha dado el consuelo eterno y la buena esperanza por su gracia, conforte vuestros corazones y os confirme en toda obra y palabra buena.”

Señor, ten piedad

“¡Oh, Señor, tú eres verdaderamente santo! Tú eres misericordioso y perdonador. Envía tu bendición a todos nuestros seres queridos, vivos o muertos; por Jesucristo nuestro Señor.”

Dios te pedimos por nuestros seres queridos

“Dios amoroso, Tú siempre sacas la vida de la muerte, la luz de las tinieblas. Te pedimos por los que amamos y que han muerto en la esperanza de tu regreso. Te agradecemos con alegría por sus vidas y ofrecemos nuestras oraciones en su nombre. Concédeles el descanso eterno, donde puedan morar para siempre con todos tus santos en alegre celebración. Guárdalos ante ti mientras los encomendamos de nuevo a tus manos amorosas hoy y siempre.”

Oración de San José

“San José Pongo estohoy y todos los días venideros, cuida y protege a mis seres queridos que han fallecido. Que descansen en paz contigo y con los santos de Dios. Guárdalos cerca de Tu Corazón para que pueda volver a verlos y estar juntos como una familia en el cielo donde nunca nos separaremos.”

Oración por los amigos

“Oh Señor Jesucristo, recibe nuestra oración por (nombre de la persona), a quien recordamos ante ti en este momento. Te pedimos humildemente que sea liberado de toda atadura de pecado; que si es tu santa voluntad llevarlo a tu Reino, lo lleves sano y salvo a través de las puertas de la muerte y lo dejes habitar entre tus Santos; pero si aún no es el momento de que su alma entre en tu Reino, dalenueva vida en tu gracia, para que permanezca siempre cerca de Ti. Concédele la alegría del cielo que es para todos los que te aman, Señor. Amén.”

Oración por los niños

“Querido Señor, bendice a los niños que han fallecido y hazles saber cuánto los aman sus familias que quedaron en la Tierra. Haz que crezcan en el Cielo, donde nunca más estarán enfermos ni tendrán miedo. Te pedimos que un día los veamos de nuevo, cuando nuestro tiempo en la Tierra haya terminado, para que una vez más puedan correr libremente por esta tierra con sus amigos y familiares a su alrededor. Te pedimos todo esto por Cristo nuestro Señor. Amén”

Oraciones fúnebres católicas

“Dios Padre Todopoderoso, te encomendamos el alma de tu siervo ,N., que se ha alejado de nosotros para reunirse con tus seres más queridos. Te suplicamos humildemente que te plazca, por tu misericordia, admitirlo pronto entre tus santos del cielo. Concédenos también la esperanza de que por tu santa Natividad nazca a la eternidad para gozar de tu eterna gloria, Señor que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.”

“Con fe cristiana te encomendamos a nuestro hermano (hermana) N., a quien Dios ha llamado a su reino en el Cielo, donde no hay dolor ni tristeza, sino alegría eterna con todos los santos en el Paraíso. Que Dios os dé la paz en este triste momento y llene vuestros corazones con la gracia de su Espíritu Santo. Os lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.”